sábado, 8 de septiembre de 2007

Fusiones sorprendentes


(Estrategia 7 09 2007)

Enrique Goldfarb

Salfa Corp y Aconcagua se van a fusionar para formar la constructora más grande del país. Esto, en evidente represalia a la fusión anunciada la semana pasada de Socovesa y la constructora Almagro. Estas fusiones por doquier sugieren que en Chile, por la vía práctica y en virtud de la especialización y superación de la economía de mercado, se está gestando el equivalente de la contrarreforma religiosa.
En efecto, todo nació de los postulados que dejaban al mercado como la herramienta más confiable de las decisiones económicas, pero que debido a las optimizaciones, sinergias y erradicación de ineficiencias logradas por algunas fusiones de empresas, dieron lugar a los aguafiestas de siempre diciendo que la concentración es mala, olvidándose rápidamente de la baja de costos y precios a que da lugar.
No sorprendería que todas las constructoras de Chile quedaran en una sola mano, quienes se entenderían con el único banco que quedaría en la plaza, choque de colosos que causaría admiración en el mundo entero, como el único país que ha llevado la libertad de emprendimiento a su máxima expresión.
Siendo un paso importante, no sería obstáculo para que por inducción el proceso abarcara a todas las empresas del país y la competencia se diera por contraposición de intereses “dentro” de unidades de una única y gigante institución. Bien pensado, el negocio debiera llevar a la máxima riqueza de su dueño, los desplazados en el camino habrían recibido un buen pago para que jueguen en la bolsa con la única empresa listada, y la gente podría adorar al dueño absoluto de todo, un verdadero “Big Brother” una sublimación espiritual en donde jamás ocurrirían conflictos como los planteados por monseñor Goic.

domingo, 2 de septiembre de 2007

Desplazados del modelo

(Estrategia 31 agosto 2007)

Enrique Goldfarb


Quisiera resaltar un aspecto colateral a la ola de fusiones que sin duda se avecinarán de aquí en adelante.
He postulado y lo sigo haciendo, que la forma como hemos encarado nuestra política económica, ha llevado a una jibarización de actividades más allá de lo necesario y conveniente. Así , la fusión del Scotiabank con el Banco del Desarrollo la veo como el resultado de que no hay a quien prestarle plata en las condiciones imperantes, cuando en el trasfondo, sabemos que el problema del país es la falta de crédito para acometer nuevas actividades que den trabajo e ingresos a la población. Algo similar puede decirse de todas las fusiones que veremos en el sistema bancario. Y en medio de esto la burla más grande, la enorme capacidad del país para dar crédito a sus emprendedores.
Pero esta misma circunstancia nos hace mirar qué va a pasar con la gente despedida después de las fusiones, ya que uno de las razones que anima a unirse dos instituciones es el ahorro de los gastos fijos. La misma situación que hace que no haya a quien prestarle, en resumen falta de empresas nuevas o actividades nuevas, hará que los desplazados no encontrarán lugar en la sociedad económica para re establecerse, obligándolos a comerse sus ahorros y mirar con desesperación que han perdido su última oportunidad de ganarse la vida. Como todos y absolutamente todos pueden sufrir esa situación, y con el riesgo de ser tildado de niñera en un mundo de adultos, creo que es responsabilidad de la política económica darse cuenta que estamos en medio de una “revolución permanente” al estilo de la Revolución Francesa y donde todos, absolutamente todos, corren el riesgo no tan descabellado que les corten la cabeza.

viernes, 24 de agosto de 2007

Crisis hipotecaria y renegociaciones

(en Estrategia 24 agosto 2007)

Enrique Goldfarb

Leí un artículo del economista Paul Krugman sin duda un economista “top one” de EE.UU., en donde manifiesta que el problema más grande de la crisis hipotecaria en ese país es que al desvincularse el préstamo con el banco que lo concedió, se hace imposible al deudor renegociar con la entidad prestamista los términos del crédito. Alejado un tanto de la prescindencia gubernamental en los asuntos privados, que a nuestros analistas criollos le es tan querida, postula que el Gobierno debiera intervenir para lograr la tan deseable renegociación.
En el fondo, todos perderían mucho menos si la deuda se reduce a lo que el deudor puede pagar, porque en el fondo qué sacan con quedarse con las casas si no hay poder de compra detrás ante oleadas de ventas de bienes raíces.
Cuando postulo en Chile una renegociación de los centenares de miles pequeños y medianos empresarios afectados por la crisis de los últimos diez años, aplico un razonamiento similar. Habría que ver qué pueden pagar y ver quienes y cómo asumen las pérdidas. Pienso también que al gobierno le corresponde asumir un rol importante, inducir el proceso para que sea masivo y total y subsidiar a los bancos para cubrir parte del costo del rescate.
El beneficio de sacar del hoyo del endeudamiento a las mayorías productivas sería el punto de partida a la recuperación de la clase media chilena y el revivir de las pymes en el país. Y a no dudarlo, un fuerte repunte en nuestra tasa de crecimiento económico. Envidio la actitud de los bancos centrales de los países desarrollados gastando sumas multimillonarias para impedir una recesión innecesaria a días de haberse producido el problema.

jueves, 23 de agosto de 2007

Peña y Expansiva

(Carta a El Mercurio 23de agosto 2007)

Enrique Goldfarb

En la edición del 22 de agosto de El Mercurio, el columnista Carlos Peña reitera que Expansiva, con su clara influencia en el actual y anterior gobierno (si el ex ministro Eyzaguirre no pertenece al grupo, al menos debiera ser considerado miembro honorario), con el pretexto de creerse depositarios de la verdad, en el fondo-así lo interpreto yo- rehúyen el veredicto popular.
Sin embargo, la responsabilidad política es de quien los nombra, mantiene en sus cargos y en última instancia, hace suyas sus premisas. Existe el dicho “la culpa no es del chancho…”.
En seguida, es importante saber bajo que condiciones son efectivamente portadores de la voz divina. Hasta 1997, el crecimiento potencial del PIB de Chile se empinaba sobre el 7% y ahora ya vamos en el 5%. Es decir, con parámetros objetivos, el país se está contrayendo, independientemente de cómo le haya ido a determinados grupos en particular. Ahora si además de esta caída, las mayorías han caído proporcionalmente más, entonces además de la falencia “técnica” habría una clara insuficiencia política y social.

lunes, 23 de julio de 2007

Decepción de pymes

(en Estrategia 20 julio 2007)

Enrique Goldfarb
Economista

A dos meses de lanzado por parte del gobierno el plan salvador de las pymes, resultó que solo una de las 27 medidas está implementada. Y una que es vital como es la reprogramación tributaria, ya que de ello dependen remates y ejecuciones de miles de afectados, tampoco sale.
La medida que sí está operativa, es la línea de crédito del BancoEstado para las pymes, que funciona solo al 10% ya que se topa con la cruda realidad de la viabilidad de la mayoría de ellas.
En consecuencia, estamos ante una crónica de un fracaso anunciado, ya que no apunta a corregir la situación de mercado interno que es la que marca el destino de las pequeñas y empresas. Con niveles de ventas más propicios, el número de empresas elegible para los créditos aumentaría considerablemente, en un círculo virtuoso tendiente a cambiar de raíz el feo panorama en el que han estado todos estos años. Y el mercado interno solo podrá dar ese salto cuando se decida la medida que es básica y fundamental. La reprogramación masiva de toda la deuda pequeña, a largo plazo, independiente de la viabilidad de la empresa.
La inyección de recursos liberada con la reprogramación, recursos propios de la pyme que no se destinarían transitoriamente al pago de deudas sino a la propia empresa, cambiaría la dimensión del mercado para estas, a la vez que le quitaría el sesgo actual, de que solo vende aquello ligado al crédito de la multitienda y supermercado, al que la pyme no tiene acceso.
Antes de estas medidas, el BancoEstado había logrado colocar exitosamente en la microempresa una amplia cantidad de créditos, y ello ha sido posible al ignorar la posible marca del DICOM en los beneficiarios. Eso es una demostración práctica que a nivel nacional, la reprogramación masiva tendría los efectos buscados.

miércoles, 18 de julio de 2007

Lula y la clase media

El Mercurio del 18/07/07

Enrique Goldfarb

En la inauguración de los Juegos Panamericanos, Lula recibió una enorme e interminable rechifla de parte del público de clase media asistente al acto.El resentimiento de este sector frente a la política económica del Presidente, que sin embargo goza de enorme popularidad en los sectores populares, era un hecho que desconocíamos, y es una señal que se debiera tener en cuenta en Chile, en donde las políticas en curso tienen la misma tendencia desde hace varios años.Quizás Brasil no ha acumulado los recursos con que, relativamente, contamos nosotros, y sólo atina a la estabilización de su economía, lo que generalmente arrastra en su camino a este importante sector social, pero estimo que en nuestro caso, hemos superado claramente esa etapa, y, sin embargo, el deterioro de la clase media es sistemático.No es un tema fácil, pero aquí se verá quién es meritorio para adjudicarse los favores electorales de las mayorías.

martes, 5 de junio de 2007

Gas y políticas públicas

Mi columna de Estrategia 1 junio 2007
Enrique Goldfarb

Finalmente sucedió lo que era perfectamente posible. El gas natural está a punto de colapsar y con ello forzará a hacer enormes cambios o aguantar grandes apreturas mientras se espera que pase la crisis.
La decisión de las autoridades años atrás fue extrema. Lanzarse a depender de un solo proveedor, Argentina, sobre la base de un gobierno estable, racional y cumplidor de sus obligaciones.
Recuerdo haber asistido a una charla de uno de los altos ejecutivos que lideraban esta transformación de la matriz energética, quien ante mi pregunta de cómo se solucionaría el fallo del suministro por razones de política exterior, u otras, simplemente se enojó, aduciendo que imaginándose lo “imposible”, no se podían hacer proyectos. Me dije a mi mismo que llegada la oportunidad, lo comentaría públicamente y ha llegado esa ocasión. Recientemente, y en el momento de la “caza de brujas”, este punto fue reafirmado por Viviane Blanlot, subsecretaria de Energía en la época, quien lanzó luces amarillas que finalmente le costaron el puesto.
Es una postura posible, la extrema, muy relacionada con los ingresos de corto plazo de los responsables de la iniciativa aunque no necesariamente la más aconsejable.
Quisiera extractar de este hecho algunas lecciones para Chile. Y la primera de ellas es que es imposible hacer políticas públicas cuando las decisiones están sujetas a la anuencia de las empresas privadas involucradas. Y ello porque no está escrito en ninguna parte, ni siquiera en la doctrina más dura de la Escuela de Chicago, que lo que conviene al Chile corporativo es lo que conviene al país.
Lo que no significa que no haya que considerar su impacto en el sector privado, en el sector productivo en general, ya que ellos son usuarios fundamentales de la energía producida. Pero con el clima tenso de quienes están detrás del proyecto, con todas las influencias –legítimas e ilegítimas - que despliegan, con la respuesta partisana y tajante a mano, evidentemente no hay políticas públicas.
Una actitud similar pareció primar, esta vez mirando las conveniencias políticas del gobierno de turno, y del anterior, cuando a trocha y mocha se echó para adelante con el Transantiago, con los resultados que conocemos
Creo que toda la política económica chilena está montada sobre la misma base. La agenda no sale del gobierno, y ni siquiera de los gremios como foco de análisis global. Sale de ciertas y definidas grandes empresas involucradas en el tema de turno. Su aplauso es todo el reconocimiento que las autoridades de gobierno esperan. Y así se construyen las políticas públicas en Chile.

domingo, 1 de abril de 2007

Las correcciones de Zaldívar

Enrique Goldfarb

Se han dado a conocer las medidas que un grupo de personas le sugieren a Adolfo Zaldívar para implementar lo que se llamado la “corrección” del modelo.
Siendo parte de ese grupo, quisiera enfatizar los aspectos macroeconómicos de las medidas, y en particular lo que se refiere a la política monetaria. He sostenido que lo que sucedió en 1998 con la intervención del Banco Central en el mercado significó, en la práctica, la muerte de la capacidad del organismo emisor para emitir circulante.
Para los que no lo recuerdan, la emisión es esa vieja función de los bancos centrales de emitir moneda para afectar el poder de compra de la economía, y que cuando hay desempleo significa aumento del Producto y si hay pleno empleo, significa inflación.
Como la Constitución, sabiamente, impide que el Banco Central le preste plata al gobierno, solo le quedan dos vías de emisión. Una es la balanza de pagos, y que como sabemos no fue factor de emisión neta en todo estos años, exceptuando el último con el precio récord del cobre, pero que fue neutralizado en gran parte depositando los excedentes en el exterior.
Queda en consecuencia, la vía más orgánica y más conectada al mercado para emitir, que es el refinanciamiento de los créditos que da la banca privada. Sacada la pyme del circuito financiero por la intervención brutal del Central, no había a quien prestarle y por ende la banca no requirió pedirle al instituto emisor refinanciamiento alguno. El crédito se hizo artificialmente escaso, no porque la economía no pudiera absorber un mayor volumen crediticio sino que porque no había como producirlo. Se tenían los recursos pero fallaron los medios, lo más elemental si se quiere. Y esto gatilló el desplome de la demanda interna que a su vez comandó la caída del crecimiento del PIB.
La medida más potente del plan propuesto a Zaldívar consiste en la reincorporación de las pymes al circuito financiero, donde la reprogramación –con compensaciones fuertes a los bancos que concurran voluntariamente al proceso- es la piedra angular de cómo lograrlo ya que con un mayor plazo para hacer frente a sus compromisos, la empresa pequeña saldrá del DICOM y se hará elegible como sujeto de crédito. Como película rebobinada, volveremos al punto de nuestra economía donde nunca debimos perdernos, recuperando la capacidad de normalizar el gasto.
La pyme deberá constituirse en el vehículo a través del cual fluyan las corrientes de crédito que el país está en condiciones de producir y eso levantará la demanda y el incremento del PIB que todos esperan. Con mayor empleo y mejor distribución del ingreso, el país volverá a ser el país estrella que fue y para lo que está llamado ser por devolver a la normalidad todas sus cuentas macroeconómicas.

viernes, 16 de marzo de 2007

Ribetes de un plan

Enrique Goldfarb


Después de leer las 27 medidas del plan para “recuperar el crecimiento e impulsar a las pymes”, me recordé de mis tiempos en el colegio, cuando te pillaba una prueba sin haber estudiado, y escribías y escribías cualquier cosa pensando que la cantidad podía reemplazar la calidad.
Aquí hay medidas que a lo más se acercan a pasado de frío, frío y helado y ninguna que le acierte. Un país al que no le falta nada para recuperar el crecimiento no solo no crece ni menos distribuye bien, sino que no puede idear un cuento más creíble. Y al abrir la prensa conservadora uno se encuentra con un aplauso cerrado.
Pero no nos engañemos. El país y la gente ingenua que esperaba algo mejor quedó estupefacta, aunque por enésima vez, si se cuentan los tiempos del predecesor. No pueden creer que este sea el plan.
Lo único bueno que tiene este plan Chile Invierte, que sucedió al plan Chile Compite de la semana pasada, es que al ministro se le van agotando los nombres de manera que a lo mejor y por descarte, dará con el que todos esperamos : Chile Feliz.
Sin embargo, hay gente agradecida, como las grandes empresas a las que les regalarán más de 200 millones de dólares por aplicar la depreciación instantánea en proyectos que ya estaban decididas a implementar.
Los 230 millones de dólares anunciados a las pymes serán excesivos, porque el gobierno no podrá encontrar el número suficiente de pequeñas y medianas empresas viables y con un mercado decente en las que colocar los recursos. No comprenden ¡todavía! que si no arreglan previamente el problema de los préstamos impagos y deuda tributaria morosa, las pymes no pueden operar en la economía. Presumiblemente, y como sucedió antes, se los terminarán pasando a una gran empresa a costos de liquidación para que no se pierdan.
Sin embargo lo que queda todavía más fuera de foco, son los temas abordados bajo el lema “recuperar el crecimiento y estimular a las pymes”. En el nombramiento del gerente hay un pequeño avance ya que el comité de 80 personas se redujo a un solo superhombre. Otro, que ni siquiera es nuevo, es hacer del peso una moneda global, lo que no se ve como diablos puede eso hacernos crecer más rápido, si es el caso que te crean afuera. De igual forma el viejo tema de los derivados –que cumplirá más de veinte años operando- ha vuelto a reflotar como una panacea.
Pero el broche de oro se lo lleva la licitación de pertenencias mineras de carbón en Isla Riesco que sigue en orden de importancia a la destinación de un millón y medio de dólares para enseñar inglés a los secundarios. Así que no nos sorprendamos cuando escuchemos al representante del sector que supuestamente se quería beneficiar decir “Sorry sir, but I am still in problem”

miércoles, 7 de marzo de 2007

Desprecio por lo popular

Enrique Goldfarb

El episodio que está ocurriendo con el Transantiago, inconcluso y de consecuencias imprevisibles, viene a reafirmar lo que en la izquierda parecía imposible. El desprecio del gobierno por lo popular, por las mayorías.
El gobierno precedente sumió al 80% o más de la población a un estancamiento de sus ingresos y a un desempleo feroz que en la realidad, aunque no en las estadísticas oficiales, insoportablemente poco fieles, tiene comprobadamente frustrada y con rabia a la inmensa mayoría.
Y si eso fuera poco, y sin necesidad alguna, el actual implementa además un sistema de transporte que solo ha causado rechazo, y no hablamos de un rechazo elegante, finamente irónico, sino con impotencia y lágrimas en los ojos de quienes supuestamente son sus beneficiarios.
Contrasta esto con lo que fue la Unión Soviética, cuna intelectual de varios de los actuales detentadores del poder, donde se construyeron obras preciosas de beneficio común como fue, por ejemplo, el Metro de Moscú. Aquí cada persona tendrá apenas un séptimo de metro cuadrado de Metro gracias a esta estupenda iniciativa que es el Transantiago. La gente solo tiene dos activos que hay que preservar a toda costa. La marraqueta y su tiempo. El gobierno anterior le quitó la primera y el actual el segundo, haciéndole gastar tres o cuatro veces de ese precioso recurso que es su tiempo, no ya libre, sino para dormir y poder seguir trabajando al otro día.
Tanto el empobrecimiento de la gente como este cambio en el transporte reflejan incompetencia llevada a su máxima expresión. Con un silencio cómplice para aprovecharse en su favor de las debilidades de las autoridades, han pasado seis años con el error de diagnóstico y fallas en las políticas más grande que se haya cometido y tarde o temprano surgirán las denuncias y deberán pagarse las responsabilidades políticas. Sin embargo en el segundo caso, con el incómodo y humillante medio de transporte a que los fuerzan, es muy posible que el reventón sea de plano y mucho menos solapado.
Uno se pregunta, en aras del respeto hacia la gente, que por lo demás es la que decide quien gobernará el país, porqué no se implementó un plan sino perfecto en sus comienzos, al menos tolerable. Si el Transantiago no estaba listo, lo que advirtió una firma consultora especialmente contratada por el gobierno, porqué no se aplazó indefinidamente. Porqué no se hicieron los chequeos previos correspondientes, como asegurarse de la disponibilidad del GPS para que la frecuencia de los buses fuera la necesaria. Cómo puede ser que la fórmula de ajuste sea el cobro de las boletas de garantía, si la gente no quiere que el fisco siga recolectando más plata sino que quiere micros buenas y rápidas.
Además, las micros que se eligieron son feísimas, malísimas e incómodas. El cambio de las Matadero-Palma por mataderos a secas.

viernes, 19 de enero de 2007

Invitación a la danza del Central




Enrique Goldfarb


En su reciente informe de Estabilidad Financiera (IEF) , el Banco Central nos invita a seguir endeudándonos. Por supuesto que advierte que los bancos y personas tienen que ser cuidadosos al momento de dar o pedir un préstamo. Pero es el entorno y los comentarios lo que inclinan la balanza a seguir dándole como hasta ahora.
Las frases tranquilizadoras del organismo están ahí y servirán de prueba más adelante cuando se tengan que recoger los restos de nuestro proceso. Señala que los “usuarios del crédito están bien preparados para enfrentar deterioros del entorno macrofinanciero, sin poner en riesgo la estabilidad financiera de la economía”. La confianza del Banco Central descansa en que las deudas de las personas en Chile alcanza al 22 % del PIB, en tanto en los países desarrollados lo hace en 56 %. ¿Significará eso que podemos casi triplicar nuestro endeudamiento para comenzar a preocuparnos?
La relación deuda de personas / ingreso se ha incrementado desde diciembre de 2003 a junio de 2006, desde un 44 % a 62%, es decir en 15 % anual. En tanto, el aumento de los sueldos reales se empina apenas alrededor de 1 % anual. Las cifras de desempleo, por su parte, están cubiertas por un manto de sospecha, pero el Informe habla que nos acercamos al “nivel de pleno empleo” (!), lo que junto con el “menor crecimiento debiera ser un elemento moderador del crecimiento del endeudamiento”. Es decir , confía en que esto sentará cabeza por si solo sin tener que pronunciarse al respecto.
Cómo puede el presidente del Banco Central hablar por una parte que tenemos 2/3 de camino que recorrer en términos de endeudamiento, y por el otro que el acercamiento al pleno empleo servirá de contención al endeudamiento. ¿Porqué no dice claramente que no es conveniente endeudarse?.
A lo mejor no lo dice porque sería tener que enfrentar nuestra realidad de tener un crecimiento inaceptable. Lo cierto es que han sido los créditos a las personas los que han sostenido las cifras un poco más decentes de crecimiento a partir del año 2004. Y desde ese entonces han crecido a un ritmo de alrededor de 20 % . Pero en medio del estancamiento de los sueldos, ello significa que la gente ha tomado los créditos como si fueran aumento de sus ingresos , ignorando el detalle que estos deben ser pagados. La cifra de carga financiera , situándola en un 19 % de los ingresos, es insostenible en niveles que no sean de ingresos altísimos , pues implica dejar de lado necesidades vitales, como comida , educación , salud. Luego un tren que se desplaza a 200 km por hora terminará ahora mismo por arrollar a un vehículo que apenas avanza a 10 km por hora. ¿Mirará el Central la inevitable colisión con la tranquilidad que muestra en este informe?

viernes, 22 de diciembre de 2006

Proyecciones de una encuesta


Enrique Goldfarb
(En Estrategia del 22 diciembre de 2006)

Se ha dado a conocer una encuesta a nivel nacional sobre el sentir de la clase media y de los trabajadores, respecto de la situación económica y sus proyecciones personales hacia el futuro. Si las cifras sociales tuvieran igual difusión que las cifras macro nadie se sorprendería de resultados tan negativos.
La encuesta Casen ya venía denunciando a gritos el estancamiento de los ingresos de todos los quintiles correspondientes a la clase media y trabajadora. La evolución de las remuneraciones reales proyectan en los últimos tres años la misma situación estática.
Entonces cómo iba a ser otra la percepción de la gente respecto de su situación . Un 84 % se pronuncia por corregir o cambiar el modelo. Un 80 % ve que su situación y la de sus hijos estará igual de mal o empeorará en los siguientes veinte años. Para resumirlo en una palabra, la gente ve que no le llegan oportunidades no obstante los esfuerzos que hagan. Piensan que ni la educación les sirve para encontrar o conservar un empleo.
Y concluyen que esto revela el fracaso de la democracia. Este es, paradojalmente, el mismo sentir de los comunistas nostálgicos en Rusia que no se resignan a la desaparición de la Unión Soviética.
En su primera reacción, las autoridades simplemente han subestimado esta encuesta como sentimientos catastrofistas sin “ninguna base real”. Lo cierto es que la realidad es esta y no la que se construye la autoridad. Mi vaticinio es entonces, que se seguirán haciendo anuncios y tomando medidas que no apuntan a la revitalización de nuestra clase media, y por consiguiente de toda la economía, tal como ha sido la costumbre hasta ahora, en tanto no surjan desasosiegos sociales de magnitud que fuercen cambios sustantivos, u otros signos que revelen las contradicciones del momento que se vive.
La señal que aparecerá en forma más tangible es el sobreendeudamiento. La oferta de créditos urbi et orbi le ha servido a la gente para empatar el claro deterioro económico que han sufrido, pero la sobreoferta de préstamos en medio de sequía de remuneraciones e ingresos es claramente incompatible. Gran parte de las utilidades del sector financiero, uno de los que mandan fuerte en el mercado interno, se está construyendo sobre la base de que estos préstamos operan como si estuviéramos en Nueva York, y esperan tranquilos que les paguen para todavía prestar más .
El aterrizaje de esa visión irreal, conmoverá a la economía y a las autoridades como no lo hará encuesta alguna, porque apuntará derechamente donde duele, en el bolsillo.
A la postre , todo se remite al lema de nuestro escudo patrio : “Por la razón o la fuerza” , emblema que no sé si todavía está en uso, pero que como moraleja es irrefutable.

viernes, 1 de diciembre de 2006

Al fin una respuesta sólida

Enrique Goldfarb ( en Estrategia 1 diciembre 2006 )

Ante la sorpresa y malestar generados por las malas cifras económicas, el ministro de Hacienda ha dado una respuesta contundente para reencontrar el camino del desarrollo. No es casualidad que lo haya hecho en ENADE, donde se han gestado las mejores ideas y recomendaciones que han terminado por transformar este país.
Si bien no contamos con el ingreso de un país desarrollado, tenemos una inflación igual o menor que la de ellos y carreteras , que aunque no gratuitas , ya se las quisiera cualquier país del primer mundo. Palabra de Lagos.
Otro rasgo que nos distingue es que el mundo desarrollado está lleno de pymes , las picantes y malolientes pequeñas y medianas empresas, en tanto que acá, tras un cuidadoso proceso de limpieza económica, las hemos erradicado a todas, igual que a las plagas de nuestro jardines. Nuestro hijos y nietos , podemos respirar tranquilos , nunca van a trabajar en esos ineficientes lugares.
De modo que los recursos están asignados donde corresponde , al mejor valor . Por ejemplo los superávits del cobre.... en los mejores bancos ¡del mundo!
El programa para fortalecer la economía y la inversión parte con Codelco, tema muy relacionado con la reactivación , de la misma manera que los fenicios se relacionaban con los romanos . La Agenda de Calidad de las Políticas Públicas debiera ser sometida a nuestros institutos , ya que estos tienen vasta experiencia en el tema .
Una idea a propósito podría ser que todos los ministerios fueran llenados por concurso público, los que serían escogidos por los mismos que corren con la Agenda
de Calidad Pública y que serían nuestros institutos Para tanto trabajo, habría que financiar los institutos con recursos públicos , pero éstos deben ser independientes y seguir con los actuales directorios para que haya una sana separación entre lo público y privado.
La parte de capital humano es muy original y atinada . Llenemos a nuestros niños con computadores, de modo que por osmosis se transformen en líderes tecnológicos . Si además les damos acceso a propaganda de nuestros malls y supermercados, terminaremos con el problema de demanda agregada. Y si les falta plata para comprar, para servirlos estamos los bancos y factoring, listos para ayudarlos en la tarea de reimpulsar Chile. Y eso a las convenientes tasas de siempre.
El incentivo tributario si , lo encuentro insuficiente ya que es necesario terminar de una vez por todas con esa lacra que es el impuesto de timbres y estampillas, heredado de la época colonial. Y si lo complementamos con la eliminación de la tasa máxima convencional , no requeriremos nada más para proyectarnos . El cielo es el límite y allá vamos.

sábado, 18 de noviembre de 2006

Carta de Milton Friedman al general Pinochet en 1975


Sergio Karlezi ha tenido la amabilidad de enviarme este histórico documento, el que comparto con Uds.
Durante la visita que le hiciéramos el viernes 21 de Marzo, realizada conel objeto de discutir la situación económica de Chile, Usted me pidió que le transmitiera mi opinión acerca de la situación y políticas económicaschilenas luego de completar mi estancia en su país. Esta carta responde a tal requerimiento.
Permítame primero decirle cuán agradecidos estamos mi esposa y yo de la cálida hospitalidad que nos brindaran tantos chilenos durante nuestra breve visita; nos hicieron sentir como si realmente estuviéramos en casa. Todoslos chilenos que conocimos estaban muy conscientes de la seriedad de losproblemas que su país enfrenta, dándose cuenta de que el futuro inmediato iba a ser muy difícil. Sin embargo, todos mostraban una firme determinaciónen aras de superar dichas dificultades y una especial dedicación en el trabajo por un futuro más próspero.
El problema de Chile.
El problema económico fundamental de Chile tiene claramente dos aristas: la inflación y la promoción de una saludable economía social de mercado.
Ambos problemas están relacionados: cuánto más efectivamente se fortalezca elsistema de libre mercado, menores serán los costos transicionales de terminar con la inflación. Sin embargo, y pese a estar relacionados, se trata de dos problemas diferentes: el fortalecimiento del libre mercado no culminará con la inflación per se, como tampoco terminar con la inflación derivará automáticamente en un vigoroso e innovador sistema de libremercado.
La causa de la inflación en Chile es muy clara: el gasto públicocorresponde, aproximadamente, a un 40% del ingreso nacional. Cerca de uncuarto de este gasto no deriva de impuestos explícitos y, por lo tanto,debe ser financiado emitiendo una mayor cantidad de dinero; en otras palabras, a través del impuesto oculto de la inflación.
El impuestoinflación, utilizado para levantar una cantidad de dinero equivalente al 10% del ingreso nacional es, por ende, extremadamente gravoso - una tasa impositiva de 300% a 400% (es decir, la tasa de inflación)- impuesta sobre una estrecha base de cálculo- 3% a 4% del ingreso nacional (es decir, el valor de la cantidad de dinero que circula en Chile como efectivo ydepósitos en cuentas corrientes).Este impuesto inflación genera un enorme daño al inducir a las personas a dedicar un gran esfuerzo por limitar su posesión de dinero en efectivo. Esa es la razón por la cual la base es tan estrecha. En la mayoría de lospaíses, desarrollados y subdesarrollados, la cantidad de dinero es más cercana al 30% del ingreso nacional que al 3% o 4% de éste.
Desde la perspectiva del gasto total, que es un múltiplo del ingreso, el dinero enChile alcanza sólo a algo así como 3 días de gasto, lo que fuerza a realizar nada más que operaciones de subsistencia en el rubro comercio,además de estrangular al mercado de capitales.
Soluciones propuestas.
Existe solo una manera de terminar con la inflación: reducir drásticamente la tasa de incremento en la cantidad de dinero.
En la situación de Chile,el único modo para lograr la disminución de la tasa de incremento en la cantidad de dinero es reducir el déficit fiscal. Por principio, el déficitfiscal puede ser reducido disminuyendo el gasto público, aumentando los impuestos o endeudándose dentro o fuera del país. Exceptuando el endeudamiento externo, los otros tres métodos tendrían los mismos efectos transitorios en el empleo, aunque afectando a diferentes personas:
disminuir el gasto público afectaría inicialmente a los empleados públicos, aumentar los impuestos afectaría inicialmente a las personas empleadas por quienes pagan impuestos, y endeudarse afectaría inicialmentea las personas empleadas por los titulares de los créditos o por las personas que, de otro modo, hubieran conseguido esos fondos prestados.
En la práctica, disminuir el gasto público es, por lejos, la manera más conveniente para reducir el déficit fiscal ya que, simultáneamente,contribuye al fortalecimiento del sector privado y, por ende, a sentar las bases de un saludable crecimiento económico.La disminución del déficit fiscal es requisito indispensable para terminar con la inflación.
Un problema menos claro es cuán rápidamente debe terminarse con ella. Para un país como Estados Unidos, en el cual la inflación es de alrededor del 10%, yo aconsejo una política gradual de eliminación en dos o tres años. Pero para Chile, en que la inflación se mueve entre el 10% y 20% mensual, creo que graduar su eliminación no es viable; conllevaría una tan gravosa operación por un período de tiempo tan largo, que temo la paciencia no acompañaría el esfuerzo.
No existe ninguna manera de eliminar la inflación que no involucre un período temporal de transición de severa dificultad, incluyendo desempleo.Sin embargo, y desafortunadamente, Chile enfrenta una elección entre dos males, un breve periodo de alto desempleo o un largo periodo de alto desempleo, aunque sutilmente inferior al primero.
En mi opinión, las experiencias de Alemania y Japón luego de la II Guerra Mundial, de Brasil más recientemente, del reajuste de postguerra en Estados Unidos, cuando el gasto público fue reducido drástica y rápidamente, argumentan en pro de un tratamiento de shock. Todas estas experiencias sugieren que este período de severas dificultades transicionales sea breve (medible en meses) para que así la subsecuente recuperación sea rápida.
Para mitigar los costos de la transición y facilitar la recuperación, creo que las medidas fiscales y monetarias debieran ser parte de un paquete que incluya medidas que eliminen los obstáculos a la empresa privada y que alivien la aguda angustia.
Para acotar, haré un bosquejo de los contenidos de un paquete de propuestas específicas. Mi conocimiento de Chile es muy limitado como para permitirme ser tanto preciso como exhaustivo, de modo que estas medidas deben ser consideradas más bien como ilustrativas. Si este enfoque de shock fuera adoptado, creo que debiera ser anunciado públicamente, muy detalladamente y, además, entrar en vigor en una fecha muy cercana a dicho anuncio. Cuánto mejor informado se encuentre el público,más contribuirán sus reacciones al ajuste.
Medidas específicas
A continuación propongo unamuestra de las medidas que debieran ser tomadas:
1.- Una reforma monetaria que reemplace el escudo por el peso, con 1 peso= 10.000 escudos (o quizás 1.000 escudos). Por sí misma, esta medida no produciría ningún efecto sustancial, pero cumpliría una valiosa función sicológica.
2.- Un compromiso del gobierno de reducir su gasto en 25% dentro de seis meses; reducción que debiera tomar la forma de una disminución transversal del presupuesto de cada repartición en 25%, con los relativos a personal at omarse cuán pronto como sea posible. Sin embargo, las reducciones de gastodebieran ser escalonadas en base a un periodo de seis meses para permitirel pago de generosas indemnizaciones. (Cualquier intento de ser selectivo o parcial tiene la probabilidad de fracasar debido a las posibles manipulaciones de cada repartición por lograr que la reducción presupuestaria afecte a otra y no a ellas. Es preferible hacer primero una reducción transversal, para luego reasignar el total ya reducido).
3.- Un crédito nacional de estabilización otorgado al público para complementar la reducción del gasto durante los seis primeros meses parapermitir así una más rápida reducción en la emisión de dinero que en el gasto. Las condiciones debieran incluir un reajuste por inflación para lograr la confianza del público en la determinación del gobierno determinar con la inflación.
4.- Si fuera posible, un crédito externo de estabilización para el mismo propósito.
5.- Un categórico compromiso del gobierno de que después de seis meses no financiará más gasto alguno a través de la emisión de dinero. (Así como larecuperación económica se vaya dando, la cantidad de dinero deseable en términos reales, esto es, la cantidad consistente con precios estables,aumentará. Sin embargo, este incremento debiera servir como base para la expansión de un mercado de capitales privado en vez de utilizarse parafinanciar gasto público).
6.- Continuar con vuestra política actual de un tipo de cambio diseñado para aproximarse a un tipo de cambio de libre mercado.
7.- La eliminación de la mayor cantidad posible de obstáculos que, hoy por hoy, entorpecen el desarrollo del libre mercado. Por ejemplo, suspender, en el caso de las personas que van a emplearse, la ley actual que impide el despido de los trabajadores. En la actualidad, esta ley causa desempleo.
También, eliminar los obstáculos a la creación de nuevas instituciones financieras.
Asimismo, eliminar la mayor cantidad posible de controles sobre los precios y salarios. El control de precios y salarios no sirve como medida para eliminar la inflación; por el contrario, es una de las peores partes de la enfermedad. (Eliminar obstáculos, pero no sustituir subsidios. La empresa privada tendrá la facultad de gozar de las recompensas del éxito sólo si también arriesga soportar los costos del fracaso.
Todo hombre de negocios cree en la libre empresa para todos, pero busca también favores especiales para sí mismo.
Ningún obstáculo, ningún subsidio; esa debiera ser la regla).
8.- Tome las providencias necesarias para aliviar cualquier caso de real dificultad y severa angustia que se de entre las clases más pobres. Tome en cuenta que las medidas tomadas no producirán, por sí mismas, daño en estos grupos. El despido de empleados públicos no reducirá la producción, sino que simplemente eliminará gasto- sus despidos no significarán la producciónde un pan o un par de zapatos menos. Pero indirectamente, algunas de las clases menos privilegiadas serán afectadas y, séanlo o no, el programa de medidas será señalado como el culpable de sus angustias. Por lo tanto,sería beneficioso tomar ciertas providencias de este tipo en dicho programa. En este aspecto, mi ignorancia de la situación y acuerdos actuales vigentes en Chile me hacen imposible ser más específico.Un programa de shock tal como este podría eliminar la inflación en cuestiónde meses. También fundaría las bases necesarias para lograr la solución desu segundo problema- la promoción de una efectiva economía social de
mercado.

Economía social de mercado

Este no es un problema de reciente origen, sino que surge de tendencias al socialismo que comenzaron hace 40 años y que alcanzaron su lógico, y terrible clímax, durante el régimen de Allende. Ustedes han sido extremadamente sabios en la aplicación de las muchas medidas que ya han tomado para revertir esta tendencia.La eliminación de la inflación llevará a una rápida expansión del mercado de capitales, lo cual facilitará en gran medida la privatización de empresas y actividades que aún se encuentran en manos del Estado.

El más importante paso en este sentido es la liberalización del comercio internacional para, de este modo, proveer de una efectiva competitividad a las empresas chilenas y promover la expansión tanto de las importaciones como de las exportaciones. Lo anterior no sólo mejorará el bienestar del chileno común al permitirle adquirir todos los bienes al menor costo, sino que también disminuirá la dependencia de Chile en un sola exportación deimportancia: el cobre.

Quizás la mayor recompensa en esta área se obtendría a través de la liberalización de la importación de vehículos motorizados. Estoy conciente de que su Gobierno ya ha dado pasos importantes y planea otros futuros en orden a reducir las barreras al comercio internacional y a liberalizarlo, y que, como resultado de ello, la ventaja competitiva real de Chile se refleja mejor en éste hoy que en las décadas pasadas. Este es un gran logro.

También veo que en esta área existe un fuerte argumento a favor de una gradualización para entregar a los productores chilenos una oportunidad para ajustarse a las nuevas condiciones. No obstante, gradualismo no debe significar quedarse estancado. En mi opinión personal,creo que un buen consejo para Chile sería dirigirse a la liberalización del comercio a una velocidad y en una extensión mucho mayores de las que hasta ahora han sido propuestas.

Un comercio totalmente libre es el objetivo final deseable, aunque no sea posible de alcanzar en el más cercano futuro.Quisiera concluir esta carta diciendo que estoy seguro que Chile tiene un gran potencial. Ha sido un pueblo capaz, letrado, creativo y lleno de energía, que tiene una larga historia y tradición de orden y paz social.Hace unos cuarenta años atrás, Chile, como muchos otros países, incluyendo el mío, se encausó en la ruta equivocada- por buenas razones y sin maldad,ya que fueron errores de hombres buenos y no malos. El mayor error, en mi opinión, fue concebir al Estado como el solucionador de todos losproblemas, de creer que es posible administrar bien el dinero ajeno.Si Chile toma hoy la senda correcta, creo que puede lograr otro milagro económico: despegar hacia un crecimiento económico sostenido que proveerá una ampliamente compartida prosperidad.

Pero para aprovechar esta oportunidad, Chile deberá primero superar un muy dificultoso periodo de transición.

Sinceramente,

Milton Friedman

viernes, 17 de noviembre de 2006

La clase media chilena en 14 años

Estrategia 14 de julio de 2006

Enrique Goldfarb

Si se miran las cifras del período1990-2003, se verá que el crecimiento del Producto en todo el período (6% como tasa media anual) tiende a exceder el crecimiento de los ingresos-medidos de acuerdo a la encuesta Casen- en la mitad (que solo alcanzó a 3,8% como tasa media anual).. Esto significa que el aumento del PIB tiende a ser llevado en proporciones importantes por otros agentes, como son las empresas , las sociedades y el gobierno, y quedan lejos del alcance de las personas . De manera que cuando el PIB crece poco, los ingresos lo hacen todavía menos
La encuesta Casen nos permite aventurarnos en la historia de los quintiles, esto es la clase baja(quintiles 1 y 2) , la clase media, y los mejor remunerados, los que para estos efectos llamaremos clase alta. La clase media baja podemos asignarla al tercer quintil , la clase media alta al cuarto quintil y el quintil 5 será la clase alta.
La evolución de éstos sectores puede resumirse de acuerdo al siguiente cuadro, en los catorce años señalados:




En el período 1996/1990, si bien hubo diferencia entre los estratos, esta no fue muy marcada . Incluso los ingresos de la clase media alta, crecieron más que los de la clase alta, todo lo cual demuestra un sano comportamiento. Sin embargo a contar de 1997 en adelante, esta evolución bastante igualitaria se desploma, y los tres millones de personas de la clase alta se empinan muy por encima de los seis millones de la clase media , creciendo casi al doble de todo el estrato (22,4 % versus el 12,4% de la clase alta). Peor aún, se puede ver que la tendencia del PIB de crecer más alto que los ingresos se extreman , ya que entre 2000 y 2003 , el PIB creció en 9% como tasa total y los ingresos totales decrecieron en –0,2% (no aparece en el cuadro). Eso significa que entre las empresas y el fisco se llevaron todo el crecimiento del Producto, y de lo que quedó para las personas, el sector más perjudicado fue el quintil IV, que con sus tres millones de almas , representan lo que generalmente se denomina clase media.
El bajo crecimiento extremó las diferencias sociales, más allá de lo que podría llamarse el “modelo”, y en particular, la forma enfermiza que se viene creciendo desde 1998. En los siete años que van desde 1996 a 2003, el cuarto quintil solo creció la cuarta parte de lo que lo hizo en los seis años que van de 1990 a 1996. En ese mismo lapso, el quinto quintil logró hacerlo al menos a la mitad . ¡Pobre clase media!















INE, desempleo y el arca perdida


Estrategia 3 de noviembre de 2006
Enrique Goldfarb

Ahora que se acercan las tan esperadas vacaciones, desafío a aquellos que les gusta poner a prueba su ingenio, que traten de entender la nueva metodología del INE para el cálculo del desempleo, en las varias horas libres que van a tener.
Llena de fórmulas ingeniosas, más que una estadística, parecen formular la trayectoria orbital de los planetas recién descubiertos. Y en cuanto a dificultad, el estudio y desciframiento de la cábala parece un juego de niños comparada con esto.
La razón de la nueva metodología parece ser que se han sucedido misteriosos cambios demográficos que ameritan el cambio de algoritmos. Aparte de una mayor lentitud en el crecimiento poblacional, por el empobrecimiento generalizado, no se me ocurre otro cambio demográfico relevante que el aumento en el número de allegados en las casas. Así en cada hogar encuestado, en lugar de haber un desempleado por cada ocupado, ahora hay dos o tres.
El hecho majestuoso que prima en esta oportunidad , es que a pesar de un continuo y fuerte desaceleramiento económico entre 2005 y 2006, del cual se informa profusamente a la ciudadanía todos los meses, la ocupación está en aumento y los desempleados y la tasa de desempleo en descenso. Se diría que a menor crecimiento del PIB, mayor ocupación, lo que vaticinaría un seguro premio Nóbel . Creo recordar algo similar el mes anterior, pero en este , con cifras a la mano, en 12 meses, los ocupados habrán aumentado en 85 mil y los desempleados han caído en ¡133 mil! . La diferencia de 48 mil almas entre las dos cifras, serían naturalmente los que “se pegaron la cachá” y se fueron para la casa, abandonando la fuerza de trabajo; “sorprendentemente” , los desempleados que más disminuyen son los trabajadores por cuenta propia, o cesantes con piel de trabajadores.
Einstein decía que si a pesar de devanarse los sesos en sus fórmulas , cualquier persona le demostraba que sus teorías no se cumplían , no trepidaría un segundo en botarlas a la basura.
En clima recesivo, las cifras de desempleo caen , lo que da pábulo al titular de Hacienda para desmentir supuestas pérdidas de confianza en la conducción económica :¿cómo se explicaría –pregunta él- que la gente esté más pesimista, si el empleo está aumentando?. ¡ Y sobre todo el empleo con contrato de trabajo!.
Me metí en la serie antigua y me fijé en el número absoluto de desempleados de hace un año : resultaron ser 536 mil personas , exactamente los mismos que hay hoy con la nueva metodología . Algo es algo , el número de desempleados no habría cambiado, y la ley laboral podría ayudar a explicar en parte porqué no han aumentado. Pero no me digan que cayeron como piedra.